Los vínculos entre el cambio climático y el agua que consumimos son múltiples. Los procesos de captación, tratamiento y distribución del agua a los usuarios pueden verse afectados por los efectos del cambio climático. Sequías, precipitaciones intensas o huaicos suelen afectar los servicios de agua potable y saneamiento, alterando la disponibilidad y calidad del agua y afectando la infraestructura de las empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS).

Asimismo, brindar agua potable a la población y tratar las aguas residuales puede demandar mucha energía, cuyo consumo depende fuertemente de la antigüedad de las instalaciones, la tecnología de tratamiento y la topografía, entre otros. A nivel mundial, el consumo de electricidad representa entre 10 y 35% de los costos operativos de las empresas, generando emisiones de dióxido de carbono. Además, el tratamiento de las aguas residuales puede producir elevadas cantidades de metano y óxido nitroso, aumentando el impacto en términos del calentamiento global y en la huella de carbono de una EPS.

Esta relación agua-clima se ha subestimado tanto a nivel global como en el Perú – un país particularmente vulnerable a los impactos del cambio climático. Si bien está casi ausente en la agenda política, el tema alberga un gran potencial para impulsar un cambio positivo hacia la adaptación y mitigación del cambio climático.

El proyecto global Empresas de Servicios de Agua y Saneamiento para la Mitigación del Cambio Climático (WaCCliM, por sus siglas en inglés), financiado por el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Obras Públicas y Seguridad Nuclear de Alemania (BMUB), apoya a las empresas de agua y saneamiento en su camino hacia la mejora de la eficiencia energética y reducción de su huella de carbono, demostrando así cómo el sector agua y saneamiento del Perú puede contribuir al logro de compromisos globales asumidos por el país como las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC).

Continúe leyendo el impacto de WaCCliM en la empresa piloto en Perú.

 

Located in one of the global regions most vulnerable to the impact of climate change, Thailand’s demand for water is increasing rapidly as the country’s main economic sectors grow. Water pollution is a major environmental concern. The discharge of untreated domestic wastewater directly into water bodies is one of the main drivers of pollution, resulting in a deterioration of water sources and significant greenhouse gas (GHG) emissions.

Read more

In Mexico, water and wastewater utilities have a difficult task meeting users’ demands. Low tariffs, high water consumption, and an intricate legal framework have led to unsustainable water abstraction, high-energy costs, high water loss, and inadequate wastewater treatment, which contribute to high greenhouse gas (GHG) emissions. GHG emissions are driving contribution to global GHGs. Approximately 3 -5 % of Mexico’s national GHG emissions can be attributed to the water sector.

Read more

 

The Energy Performance and Carbon Emissions Assessment and Monitoring (ECAM) Tool, offers a solution for utilities to quantify their GHG emissions and contribution to Nationally Determined Contributions (NDCs) through reducing indirect and direct emissions from energy use and wastewater management.

It can be used for:
• GHG emissions assessment
• Energy performance assessment
• Identifying opportunities for reducing CO2e emissions
• Reducing energy consumption

Explore what ECAM offers for water and wastewater utilities, specifically, and for the water sector, more broadly.

Carbon reduction measures can be put into motion through working with utilities in emerging economies, where emissions are the highest due to a large portion of untreated or poorly treated sewage, as well as poorly managed sewage sludge.  See how… 

The Factsheet gives an overview of the opportunities for improving the carbon balance of water and wastewater companies through updating technologies and management processes.

Download